Por tramos
El dinero
Se asigna por fases y contra hitos, y no por presupuesto anual. Un presupuesto aprobado en diciembre compromete doce meses de una vez, y mover una partida en marzo obliga a reabrirlo entero. Por tramos, lo que se decide cada vez es el tramo siguiente, y la conversación que se tiene es sobre lo que ha pasado desde el anterior. La contrapartida está dicha y es real. Quien recibe dinero así trabaja con menos horizonte del que tendría con un presupuesto cerrado, y a cambio no depende de un calendario que no controla.





